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Por qué implantar una Connected Worker Platform

La historia de la fabricación podría contarse fácilmente como una historia de automatización. Desde la aparición de la máquina de vapor hasta líneas de ensamblaje automatizadas y robots inteligentes, los fabricantes han encontrado formas de replicar el trabajo humano a escala. Pero pensar estrictamente en términos de automatización -como desaparición del trabajador humano- no cuenta toda la historia. Con frecuencia, podemos encontrar casos en los que las nuevas tecnologías han servido para que los humanos puedan trabajar de manera más eficiente, segura y precisa. Y esto se agudiza con la Industria 4.0, pues se introducen nuevas tecnologías digitales. 

En el contexto de la fabricación actual, el uso de la tecnología digitales para mejorar la forma en que los trabajadores hacen su trabajo es conocido como “Connected Worker” o “Augmented Worker”.  

Dado que la investigación y la experiencia han demostrado de forma reiterada que las mejores soluciones son aquellas que amplían las capacidades de los trabajadores de fabricación, está claro que una de las claves del futuro de la fabricación es el “Connected Worker”. 

La mayoría de los personas asocian con el concepto de “Connected Worker” a trabajadores con dispositivos de realidad aumentada, realidad virtual y el uso de la IA entre otras tecnologías para superponer nueva información en el campo de visión del usuario. Sin embargo, estas están lejos de ser las únicas tecnologías aumentativas.
 
Cuando hablamos del “Connected Worker” nos referimos a cualquier sistema de asistencia externo que permita a los trabajadores hacer su trabajo mejor, de manera más eficiente y segura. 

 

De este modo, la AR, la VR o la IA son sólo algunas de las tecnologías que habilitan y empoderan al trabajador. Otros ejemplos podrían ser sensores ambientales o bioinformáticos que monitoricen las condiciones ambientales o de la salud de los trabajadores en tiempo real, sistemas de visión artificial o cobots que interactúan con los operadores mientras trabajan. Pero aumentar las capacidades del trabajador también puede referirse a tecnologías más sencillas que buscan aliviar la carga cognitiva de éste, como, por ejemplo: la agregación y el análisis de datos en tiempo real, las instrucciones de trabajo interactivas o controles de calidad en línea conectados.  

 

Así pues, conectar a los trabajadores es, básicamente, integra tecnologías digitales en el proceso de fabricación para evolucionar la forma en que se realiza ese trabajo. En consecuencia, una forma sencilla de empezar a empoderar a los trabajadores es incorporando una Connected Worker Platform. 
Ya sea que las tecnologías digitales ayuden a los trabajadores o que cambien su forma de trabajar, la industria está utilizando el empoderamiento del trabajador para lograr ventajas competitivas significativas. Y es que el objetivo principal del empoderar al trabajador es obtener mejoras en el rendimiento humano, pues se espera que se traduzcan en un mejor rendimiento de fabricación: menos errores. Mejor calidad. Mayor rendimiento, así como menos ineficiencias y pérdidas de tiempo. 
Pese a esto, también se puede medir los beneficios en el desempeño desde una perspectiva humana: mejor atención, condiciones más cómodas, pensamiento más innovador, bienestar de los trabajadores a largo plazo. 

Amplía aquí los beneficios de una Paperless Factory Platform. 

Hay tres factores que contribuyen a la necesidad de mejorar las capacidades de los trabajadores en este momento en particular. 
 
1. Déficit de habilidades: la fabricación se enfrenta a una creciente escasez de mano de obra. Durante la próxima década, las empresas de investigación predicen que 2,2 millones de puestos de trabajo quedarán vacantes en la fabricación. Esto se debe en gran parte a lo que los investigadores llaman la brecha de habilidades, o la falta de alineación entre el conjunto de habilidades requeridas para el trabajo de fabricación moderno y los conjuntos de habilidades existentes en el mercado laboral. 
 
2. Aumento de la complejidad del trabajo: el trabajo de fabricación está cambiando a un ritmo acelerado. Sin embargo, las herramientas no han evolucionado lo suficientemente rápido para ayudar a los trabajadores a mantenerse al día. Los cambios en el trabajo han resultado en una situación en la que la complejidad de las tareas aumenta las posibilidades de un desempeño humano deficiente. Es el caso, por ejemplo, de los operadores de primera línea que tienen la tarea de ensamblar y mantener productos demasiado complejos o personalizables para ser automatizada. Otro ejemplo, es el de los ingenieros de fabricación, de quienes se espera cada vez más que realicen tareas que antes realizaban los ingenieros de software, TI o científicos de datos. 
 
3.  Automatización no factible:  para muchas aplicaciones de fabricación la automatización puede ser prohibitivamente costosa, lo que implica que no sea factible en todos los casos. Como señaló recientemente Forbes, «la complejidad, el volumen y el margen se combinan de diferentes maneras para descartar el uso de robots en muchas aplicaciones». 
 
Todos estos factores han resultado en una situación en la que los fabricantes deberán reforzar su fuerza laboral para lograr más. Y esto es lo que pretenden proporcionar las Plataformas del Trabajador Conectado (CWP). 
 
Ahora la cuestión es: ¿Cómo integrar una Paperless Factory Platform?

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