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Claves para integrar una Paperless Factory Platform

En muchos casos, encontrar la solución a un problema suele requerir más recursos y dedicación que resolver el mismo problema. Pero, lamentablemente, este no es el caso de la adopción de una Paperless Factory Platform. Incluir una plataforma que proporcione a los trabajadores de la fábrica todo aquello que necesitan para eliminar el papel es sólo el principio de un camino. Un camino que va a requerir del esfuerzo, la implicación y el empuje de todo el equipo, pues no hay que olvidar que, en definitiva, una Connected Worker Platform es una herramienta. Una herramienta que necesita de las personas para ser útil. 

Teniendo en cuenta que la adopción de una solución de este tipo no es sencilla, pretendemos proporcionarte algunas claves que te ayuden a preparar y tener un recorrido más cómodo durante el proceso. 

En algunos casos por política de empresa y en otros para tener una solución 100% personalizada, algunas empresas prefieren el desarrollo de soluciones desde cero en lugar de comprar una solución existente en el mercado. 

 

Como diseñador y desarrollador de este tipo de software, he de reconocer que, en mis inicios, hubiese apostado por el desarrollo en interno. Sin embargo, tras vivir (y sufrir) lo que cuesta conseguir que un software sea robusto y se mantengan operativo 24×7 sin errores cambié de opinión y, sin dudarlo ni un segundo, recomendaría a todo el mundo que eligiera la opción de comprar una solución de mercado.  

 

Es cierto que el desarrollo interno tiene algunas ventajas en términos de personalización, pero también es cierto que se necesita un equipo de desarrollo interno que sea capaz de llevar a cabo el trabajo y eso, en el 99% de los casos, implicará un mayor coste que el comprar la solución de un tercero. 

 

Otro de los aspectos importantes a tener en cuenta es que este desarrollo después habrá que mantenerlo, incorporar nuevas funcionalidades, requerimientos o simplemente adaptarlo para que esté al día con las tecnologías base. Esto quiere decir que el trabajo del equipo de desarrollo no finaliza al entregar el trabajo, sino que es perpetuo. Y esto es un problema. Toda persona del mundo de la programación informática sabe que tomar un código fuente desconocido y seguir con el trabajo es una ardua tarea. Tal es así que, en la mayoría de los casos, prefieren descartar ese código y empezar de cero. Si a esto le sumas que, hoy en día, es casi imposible retener de por vida a un trabajador, y más en el mundo de la programación informática, ya tienes el problema servido. Software que acaba obsoleto. 

 

Además de esto, las plataformas de trabajadores conectados actuales son muy flexibles y ya ofrecen a los usuarios finales la capacidad de configurar y adaptar los procesos para respaldar la agilidad operativa. Por si fuera poco, los proveedores de trabajadores conectados también lanzan continuamente mejoras a sus plataformas utilizando las últimas tecnologías y basándose en una estrecha colaboración con los principales fabricantes, que son pioneros en estrategias de trabajadores inteligentes.

 

En conclusión, salvo casos muy excepcionales y justificados, siempre es más recomendable comprar la solución de mercado. La cuestión es, entonces, escoger bien al proveedor. 
Existe un gran número de aplicaciones que pueden aportar una solución puntual o cubrir un caso de uso de las plataformas para el trabajador conectado como, por ejemplo: aplicaciones para la creación de instrucciones de trabajo, creación de listas de verificación, o aplicaciones de asistencia remota que aprovechan las capacidades de videoconferencia y/o realidad aumentada. 

 

En ocasiones, optar por soluciones nicho puede resultar tener una herramienta con mayores prestaciones en ese caso de uso específico, pero esta elección también presenta un gran obstáculo: la necesidad de integración de sistemas. 

 

Es evidente que si uno apuesta por conectar al trabajador no se plantea tener una amalgama de aplicaciones software aisladas y que no compartan información entre ellas. Siendo así, hay que tener en cuenta que la mayoría de estas soluciones-nicho no cuentan con APIs de integración, lo que deja como única opción el desarrollo de una pasarela de integración (p.e. un webservice). Para esto se requiere tener conocimiento de la estructura de las DBs de ambos sistemas y eso, sin la presencia de técnicos de ambos softwares, complica mucho el trabajo. En en caso de un software tipo ERP o un MES, encontrar en qué punto de la DB se almacena una variable sin ningún tipo de ayuda, manual o similar, puede resultar, sin exagerar, como buscar una aguja en un pajar. Muchas horas de prueba y error. 

 

Suponiendo que se superan todas las dificultades de la integración de datos, no optar por una plataforma integral presenta un segundo gran obstáculo que, en la mayoría de los casos, es insalvable. Se trata de la integración del frontend. No es operativo proporcionarle al trabajador de fábrica 3, 4 o más aplicaciones distintas entre las que va a tener que ir saltando de una a otra para tener todo aquello que necesita. Y menos en la industria. Si la experiencia del usuario (UX) es deficiente y no es operativa, por experiencia, podemos afirmar, que el proyecto no saldrá adelante. El éxito de este tipo de soluciones está en que el usuario tenga una experiencia sencilla y ágil. Todo lo que no sea esto, está condenado a fracasar. 

 

Por el contrario, con una plataforma integral la problemática de estos dos obstáculos queda resuelta de forma inherente. Por lo tanto, la opción recomendada a esta cuestión es, sin dudarlo, elegir una plataforma integral. 
Una vez ya está clara el tipo de solución a implantar, los siguientes pasos son: (1) elegir el proveedor de la Paperless Factory Platform y (2) definir la estrategia de despliegue. Aunque, antes de abordarlos es esencial tener en cuenta algunas consideraciones:

 

   1. Tener el apoyo de la dirección: la implantación de una Connected Worker Platform implica un cambio cultural en la compañía y, esto, por sí solo, ya requiere de un esfuerzo extra. Si a esto le añades que algunos de los beneficios de la implantación de este tipo de plataformas no tienen un impacto directo en la cuenta de explotación, es probable que en algún momento surjan dudas. Por este motivo, es imprescindible contar con el apoyo y convicción de la dirección. Si esto no es así, las probabilidades de fracaso se multiplican. 
 
   2. Considerar la importancia de IT: ya desde hace años el equipo e infraestructura IT se ha convertido en vital para la operativa de una empresas, pero con la incesante introducción de tecnologías digitales, la dependencia del equipo y la infraestructura IT en la empresa aumenta por momentos. Contar con un equipo técnico que pueda ir más allá de la configuración/administración de sistemas y con una infraestructura IT (servidores, ancho de banda, cobertura Wi-Fi, …) que esté operativa continuamente, sin caídas ni micro-cortes, ya no es negociable. 
 
  3. Contar con la implicación del equipo humano: el éxito o fracaso de la implantación de una Paperless Factory Platform radica en el equipo humano que asuma el reto. Así de simple. La introducción de una CWP implicará cambios en los procesos operativos, configuración del sistema, creación de contenido dinámico (SOPs, Ayudas visuales,…), digitalización de listas de chequeo, etc. Si no se recibe el apoyo continuo del personal involucrado en el proyecto, el fracaso está asegurado. 
 
  4. Con vistas a la escalabilidad: la escalabilidad requiere replicación en múltiples localizaciones e factorías de la compañía. Aunque sean fábricas del mismo grupo, cada entorno de producción tiene sus propios procesos e interacciones entre los trabajadores de la fábrica y el equipo responsable de los procesos de producción. A menudo, estos procesos de producción incluyen pasos y/o recursos adicionales que dependen del mercado al que sirve la unidad de producción. Además de esta complejidad, la fuerza de trabajo, el equipo y/o las estructuras de activos, así como los idiomas que se hablan, varían de una fábrica a otra. Así que contar con una plataforma flexible que se pueda adaptar a distintos sites es muy recomendable si lo que se quiere es contar con una estandarización de procesos y sistemas corporativo. 
Identifique la responsabilidad a nivel global: con toda probabilidad cada responsable de departamento o gerente de área va a promover iniciativas paperless en sus propias áreas de proceso, pero si no se quiere perder el foco y objetivo real, es imperativo que exista una figura que tenga una visión completa e interfuncional del proyecto. Los directores de Operaciones o los directores Industriales a menudo se encuentran en la posición correcta para adoptar este rol y orquestar un estrategia de fuerza de trabajo conectada. Lógicamente, con el apoyo de implementación del sitio y los líderes departamentales. 

 

Divida el despliegue en casos de uso e identifique a su Líder: una plataforma de trabajadores conectados debe ofrecer todo aquello que el trabajador necesita para mejorar sus capacidades. Esto implica desde temas de asistencia técnica, listas de chequeo, SOPs, ayudas visuales, etc… El alcance es demasiado extenso como para abordarlo de una vez. Lo más recomendable es siempre, dividir el proyecto en subproyectos. En este sentido, una práctica que concede muy buen resultado es establecer un subproyecto por cada caso de uso, p.e. (1. LPA, 2. Lessons learned, 3. SOPs, …) y, de cada uno de ellos, establecer un responsable de implementación. 

 

Planifique una implantación progresiva: la resistencia al cambio del ser humano sigue siendo el principal freno y obstáculo en este tipo de implementaciones. Por este motivo, planificar un despliegue que reduzca el rechazo de los usuarios finales es una de las cosas más inteligentes que se puede hacer. En este sentido, es recomendable plantear un despliegue progresivo en el que los primeros subproyectos que se aborden tengan un nivel de cambio pequeño, una adopción suave y un beneficio claro para el trabajador. Suele ser un buen comienzo la digitalización de una lista de chequeo tipo 5S, Gemba Walk o LPA. 

 

Piloto en múltiples sitios: sabiendo el orden de subproyectos en el que se desplegará la plataforma, el siguiente paso es iniciar el despliegue. Para ello, es muy recomendable hacer un pequeño proyecto piloto previo que garantice el correcto funcionamiento del sistema. Y más si ese subproyecto conlleva una integración (por ejemplo, con MES, ERP, EAM).  
Es imprescindible verificar y asegurar la calidad de la información que se proporciona de forma continua. De lo contrario se destruye la confianza del trabajador en el sistema. Y esto puede suceder muy rápidamente tirando por la borda todo el trabajo anterior. Restablecer la confianza en un sistema requerirá todavía más energía que la necesaria en el inicio. Así pues hay que evitar a toda costa llegar a este punto y para ello, es recomendable hacer una prueba piloto en al menos 3 o 4 sitios. 

 

Involucre a los usuarios finales: involucrar al trabajador en el diseño de sus experiencias es vital para alcanzar el éxito ya que agilizará el trabajo, evitará errores de concepto (pues a menudo líderes y managers desconocen el detalle de la operativa diaria), reducirá la resistencia al cambio del trabajador, mejorará la conciencia del trabajador con el proyecto y aumentará su compromiso con el proyecto. ¡Casi nada! Para conseguirlo, una opción es tomar un enfoque de “cómo mejorar un día en la vida de..” pues permite vincular experiencias digitales, casos de uso y roles individuales. 

 

Incentive las implementaciones: alinee la implementación de la solución de trabajador conectado para respaldar los hitos de excelencia operativa y trabaje con el proveedor en una hoja de tarifas de múltiples sitios que incentiva financieramente la rápida adopción generalizada. 

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